Un puñado de almendras al día ¿engorda o no?

Últimamente se ha dicho hasta el cansancio que comer un puñado de almendras es súper sano, que no hace engordar para nada y que incluso ayudaría a no subir de peso.

Por otra parte, los frutos secos como las almendras, las nueces, las avellanas son conocidas por contener muchas calorías.

 

¿Y entonces?

No olvides que ningún alimento hace realmente engordar si lo consumes en cantidades razonables. De la misma forma, ningún alimento hace adelgazar, por supuesto.

 

¿Cuánto es realmente un puñado de almendras?

Un puñado es una medida imprecisa, pero en general, corresponde a 20g de almendras, o sea, unas 20 almendras -dependiendo del tamaño- y a 126 calorías. Lo mismo que un vasito de yogur natural.

Lo que hay que tomar en cuenta son todas las propiedades de las almendras, porque con esa cantidad de calorías es mucho lo que te pueden aportar.

 

¿Entonces son buenas?

Las almendras son ricas en grasas, es por eso que en repostería podemos reemplazar la mantequilla por puré de almendras (almendras peladas, tostadas y molidas hasta obtener una pasta). Sin embargo, las grasas que contienen son “grasas buenas”, que tienen la propiedad de hacer bajar nuestros niveles de colesterol. Así que no hay por qué evitarlas, aunque estés vigilando tu dieta.

Las almendras son ricas en antioxidantes gracias a la acción de la vitamina E. Por supuesto, tendrás aún más antioxidantes si la consumes con su cáscara. Esta contiene flavonoides que, combinados con la vitamina E disparan la cantidad de antioxidantes.

Las almendras también son ricas en potasio y magnesio. Contienen asimismo fibras y proteínas y, sobre todo, son buenísimas para saciar el apetito, evitando que acabes lanzándote sobre un snack procesado o muy grasoso. Son perfectas para llevar como snack al trabajo o para comer después de hacer ejercicio.

Las almendras tienen también un índice glucémico bajo. Esto quiere decir, concretamente, que sus efectos sobre la sangre (en términos de azúcar) son duraderos, que te vas a sentir satisfecho y no vas a sentir un hambre desesperada una hora después.

Además de todo, las almendras ayudan a bajar el índice glicémico del resto de los ingredientes con que las servimos. Así que no dudes en espolvorear tu ensalada de pasta o tus verduras con unas cuantas almendras picadas, ni en untar las tostadas con un poco de puré de almendras.

Como dijimos antes, las almendras no son un alimento milagroso, los alimentos milagrosos no existen. Pero sí son un alimento que hay que tener en cuenta en la dieta, aunque queramos perder peso, no es conveniente evitarlo.

No olvides que hay que consumirlas al natural (no saladas ni garapiñadas) y con la piel.