¿Qué te parece agasajar a tu familia con un queso casero? ¡Aprende a prepararlo!

Uno de los mayores placeres de la vida es la comida, ¿no estás de acuerdo? Pero la comida es mucho más placentera cuando la elaboramos nosotros mismos, con nuestras propias manos y para las personas que más amamos.

¡Qué satisfacción enorme es ver cómo disfrutan comiendo algo rico nuestros hijos o nietos!

Pero lo novedoso que te traemos el día de hoy, es que te vamos a enseñar a preparar uno de los productos lácteos más populares que gustan tanto a chicos como a grandes: el queso.

Este producto es tan versátil que podemos incluirlo en muchísimas comidas como ingrediente, como parte de una ensalada, infaltable en los sándwiches o incluso como suelen consumirlo los franceses, a modo de postre y acompañado de un buen vino.

Pero además de esto, los quesos pueden clasificarse en innumerables tipos de acuerdo a su elaboración y a los ingredientes que los componen.

De modo que a este queso base que vamos a enseñarte a preparar, puedes agregarle hierbas, especias, pimienta o algún otro sabor que sea de tu agrado.

Para realizar este queso fresco, vas a necesitar:

– 1 litro de leche entera (si consiguieras leche fresca recién ordeñada, tanto mejor)

– Jugo de medio limón.

– 1 yogur natural.

– 1 metro de gasa (la que se compra en la farmacia).

– 1 olla.

– 1 molde de 12 cm.

Preparación:

– Calentar la leche durante 15 minutos pero sin dejar que hierva.

– Añade una a una las cucharadas de yogur revolviendo cada vez para que se disuelva hasta incorporarlo por completo.

– Agrega el jugo de limón y sigue mezclando.

– A esta altura la leche ya se habrá cortado pero seguirás revolviendo con una cuchara de madera durante 40 minutos aproximadamente.

– Retira del fuego, deja enfriar y vierte la preparación en una olla o en otro recipiente colando a través de la gasa.

– De esta manera vas a separar el suero del queso. Intenta aplicar presión para que escurra todo el líquido.

– En este momento puedes agregar los condimentos que quieras para darle el gusto deseado a tu queso y a continuación vuelve a pasar a través de la gasa para seguir retirando el exceso de suero.

– También puedes aplicar peso sobre el queso que colocarás dentro de un recipiente para que ayude a escurrir el líquido que aún haya quedado. Mientras debe permanecer refrigerado.

– ¡Ya está casi listo! Retira, ajusta el condimento y coloca en un molde sobre el que también puedes aplicar peso para darle consistencia.

– Mantén refrigerado por 8 horas antes de consumir.

Ya tienes tu queso listo para compartir en familia o con amigos.

Recuerda que los quesos tienen un alto valor nutritivo y son fáciles de incluir en la alimentación, porque como decíamos anteriormente, podemos preparar infinidad de recetas que incluyan quesos.

El valor energético del queso depende básicamente de su contenido graso, especialmente de la leche que se utiliza para elaborarlo y precisamente por eso, te recomendamos que fuera con leche recién ordeñada. Sabemos que no es fácil procurarnos de este tipo de leche pero si tuvieras la posibilidad de obtenerla tu queso aumentaría en valor energético y en sabor.

El queso contiene vitaminas hidrosolubles como la vitamina B1 y B2 y también vitaminas liposolubles como la vitamina A y B. También es una fuente de calcio y fósforo muy importantes que es uno de los principales atributos del queso siendo ambos indispensables para fortalecer el sistema óseo.

Nunca dejes de incluir este producto lácteo tan saludable en tu dieta.