Maravillosas propiedades que desconocías de esta hermosa planta

La ruda, perteneciente a la familia de las rutáceas, es originaria del Asia Menor y del Mediterráneo oriental.

En Grecia se le consideró como antídoto contra el veneno de hongos tóxicos y como cura para las picaduras de algunas serpientes. Debido a su penetrante y peculiar fragancia.

Se emplea en medicina natural, tanto la planta como la esencia y el glucósido rutina que de ella se extraen, para incrementar la resistencia de los capilares sanguíneos mejorando la flebitis y tiene también propiedades antiespasmódicas, sudoríficas y rubefacientes.

Como digestivo, la planta de la ruda estimula la función biliar facilitando los procesos digestivos. Debido a que aumenta la bilis en el organismo genera una mayor protección al hígado. Es muy utilizada para tratar varios trastornos digestivos.

La ruda es antiespasmódica, debido a esto se recomienda para tratar casos de cólicos estomacales, así como también situaciones de diarrea, tanto en niños como en adultos.

La ruda es muy utilizada para favorecer el funcionamiento del sistema circulatorio, además genera una acción de tonificación de las arterias.

La planta de la ruda, principalmente sus hojas, posee pequeñas propiedades sedantes las cuales pueden ser aprovechadas para aliviar los dolores ocasionados por golpes, como también para disminuir la ansiedad o el nerviosismo.

Te presentamos diversos remedios caseros que pueden ser ideal para ti:

Normalizar la menstruación, Hervir 1 cucharadita de ruda en 1 taza de agua que esté hirviendo. Tapar y dejar refrescar. Tomar 1 vece al día por dos días.

Estados de estrés, Tomar 10 gotas de la infusión (ante descrita) sobre un pedacito de azúcar.

Lombrices. Hervir 10 gramos de ruda en 1/4 de litro de aceite de comer. Tomar 2 veces por día 1 cucharadita

Mareos y desmayos. Frotar un puñado de hojas de ruda trituradas con vinagre de vino en las sienes y ventanas de la nariz.

Llagas o úlceras de la piel. Hervir en 1 litro de agua por 10 minutos 30 gramos de ruda. Retirar del fuego y dejar refrescar. Mojar un paño de algodón limpio o gaza con esta infusión y aplicar sobre la zona afectada.

Piojos. Hervir un puñado de hojas de ruda en un litro de agua por 10 minutos. Dejar refrescar, colar y aplicar sobre el cuero cabelludo como si se tratara de un enjuague normal. Realizar este remedio una semana.

Reumatismo. El Aceite de ruda, un remedio muy indicado para el reumatismo, suele prepararse con 60 gramos de ruda fresca, recién cogida, al empezar a florecer. Se machaca en un almirez y se echa en una botella; se le añade un cuarto litro de aceite de olivas, se tapa bien y se deja la botella a sol y sereno durante cuarenta días, invertida, para que no se pierda la esencia si estuviere mal ajustado el tapón. Pasado este tiempo, se cuela el aceite por una estameña, procurando dejar en la botella el residuo de agua que suele quedar en el fondo y otros posibles posos. Con este aceite se hacen fricciones empleando un paño de lana bien caliente, que luego se deja encima de la parte dolorida y se cubre con otra tela, contra el dolor reumático.

Un recomendación muy importante que no debes dejar pasar es evitar en caso de embarazo, ya que la ruda ejerce una fuerte acción sobre las fibras uterinas y congestiona los órganos genitales.